¿Educación? para la ciudadanía

By dudanza

Acabo de leer en El Pais que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía reconoce la objeción de conciencia a la asignatura “Educación para la ciudadanía”.

Mi primera reacción: “¡olé!, menos posibilidades de adoctrinamiento en el cole”. Lo hago público entre mis colegas y uno de ellos dice: “es una mala noticia, los padres no deberían tener derecho a ocultar otras opciones a sus hijos”.

Me siento fatal, hace 5 minutos estaba convencido de que era una buena noticia. Nunca tendré las ideas claras ;)

El problema es que no es blanco o negro, nada es blanco o negro. Surge un dilema importante sobre ciertos derechos civiles:

  • ¿el de los padres a “educar a sus hijos en la formación religiosa y moral que está de acuerdo con sus propias convicciones y a la libertad ideológica y religiosa”, o
  • el del niño y el de la sociedad a “que los futuros ciudadanos de pleno derecho reciban información sobre convicciones diferentes a las de sus padres”?

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3 comentarios para “¿Educación? para la ciudadanía”

  1. Katakume Dice:

    No entiendo muy bien tu duda pero creo que a los niños se debería facilitar toda la información, es decir, información sobre todas las convicciones disponibles, la preferente por sus padres, y que sea el niño el que decida.

    En cualquier caso, como dices, no es blanco ni negro, y creo que los niños, más tarde o más temprano, siguen su propio camino en casi todo, también en sus convicciones.

  2. G. Dice:

    No sé si el enfado de los obispos es real o simulado, ni si los padres
    que han presentado la denuncia realmente se sienten agredidos o se
    prestan como peones a una campaña de acoso al gobierno.

    Pero viendo el temario puedo afirmar que yo sí tengo serias dudas
    respecto a la conveniencia de impartir una asignatura con estos
    contenidos. Primero porque las horas de clase son un recurso finito.
    Segundo porque la educación en valores tiene que ser transversal a
    todas las asignaturas. Y tercero porqué sí puede haber contenido
    ideológico. P. ej., sospecho que en el bloque 4, titulado “las
    sociedades democráticas del S.XXI” se pretende presentar el “modelo
    político español” como realización concreta del ideal ilustrado de
    democracia y estado de derecho. Que ese mito se alimente de continuo
    en los medios de comunicación no quiere decir que no sea fuertemente
    ideológico (i.e. no es “conocimiento”). Si el Ministerio de Educación
    nos quita horas de lectura de (potencialmente) Kant, Russeau, Voltaire
    o Marx, y nos pone en su lugar la explicación de la institucionalidad
    española actual, lo menos que se puede decir es que nos están dando
    gato por liebre.

  3. P. Dice:

    Al leer el último post las lágrimas han brotado de mis cansados ojos. Leo y siento el estremor de la verdad.

    Pero luego, me asaltan las dudas…

    Surge en mi mente el recuerdo del debate sobre los contenidos en filosofía y letras. “No se debe estudiar un libro de texto de literatura, se debe *leer* literatura”.

    Entonces miro la lista de lecturas sugeridas y me pregunto ¿Dónde está Schopenhauer, Kundera, Karl Popper y su “The Open Society and its Enemies, dónde está mi amado John Gray y su “Perros de Paja”? ¿Cabrá Feyerabend? ¿Cabrán los reaccionarios también a los que habrá que escuchar, digamos Hobbes, Lacan, y desde luego Mill, y Machiavelli?

    Mis dudas se agrandan: ¿Podrá el estudiante de primaria entender a Kant? ¿Qué hará de una frase como “no puede la estética trascendental contar el concepto de la variación entre sus datos a priori; pues el tiempo mismo no muda, sino algo que está en el tiempo. Así pues, se exige, además, la percepción de alguna existencia y de la sucesión de sus determinaciones, por ende, experiencia”?

    ¿Le hará dicha frase comprender que las categorías de la razón trascendental son categorías a priori del juicio analítico, o por otro lado se fumará un porro?

    Me remito a la frase del obispo sarasa que decía que en el temario de Eduación para la Cuidadanía no había una “concepción racional [sic] del hombre”, que no había una “verdad del ser humano” y “sin una verdad, sin un principio verdadero” cómo se pueden orientar las conciencias?. Pues con el todo vale, dice.

    Le recominedo “Ethics without Principles” de Johnathan Nancy, sólo para empezar como aperitivo.

    Insisto, el mismo discurso se lo ponemos en la boca a otros que no llevan sotana (cambiamos contexto) y no perdemos contenido. Los hay amantes de “LA VERDAD” co mayúsculas. Claro que no todo vale, pero cuidado con LA VERDAD, porque detrás de esa palabra está el lado oscuro del PENSAMIENTO UNICO. Negar el pensamiento único no es defender el relativismo y todo vale. La anarquía filosófica no es eso. Qué se lean a Kierkegaard (Temblor y Temor) o a Feyerabend (Against Method, Farewell to Reason, etc) que lo exponen muy bien.

    Concluyo diciendo lo que un anarquista filosófico diría: Que G. tiene razón, después de todo. Yo sólo estoy sacando las cosas un poco de quicio para advertir de las consecuencias.

    Termino con Kant (al que pocos de verdad han leido y estudiado): “El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.” Qué gran verdad (con minúsculas).

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